Nota de prensa del Grupo de Protección del Cielo (G.P.C.)
https://www.gpc-cl.orgBALIZAMIENTO CONTAMINANTE EN LOS PARQUES EÓLICOS.El Grupo de Protección del Cielo (GPC), grupo ecologista que promueve el ahorro
energético y la disminución de la contaminación lumínica, quiere denunciar que
desde el año 2008 la industria eólica de nuestro país ha comenzado a instalar en los
aerogeneradores (molinos de viento) luminarias de destellos blancos y rojos de alta
intensidad. La utilización de estas luminarias constituye un derroche energético
ilógico en estos tiempos. Además la contaminación lumínica producida por los
parques eólicos deteriora el medio ambiente y produce molestias y deslumbramientos.
Hasta el año 2008 todos los parques eólicos se limitaban a colocar en los
aerogeneradores una baliza luminosa roja de baja intensidad y potencia para
señalización a la navegación aérea, pero a partir de ese año, y sin que haya habido
ningún incidente aéreo que justificara el cambio, se decide instalar en los nuevos
parques eólicos luminarias de destellos de alta intensidad. Estas instalaciones exceden
en mucho las exigencias de la normativa de seguridad aérea (normativa OACI), la
cuál solo obliga a tomar esta medida en los obstáculos importantes situados a menos
de 3 Km. del borde de entrada a la pista de aterrizaje de un aeropuerto con actividad
nocturna, cosa que no sucede en ningún caso en nuestro país al situarse todos los
aerogeneradores en zonas rústicas.
Las escasas zonas de medio nocturno realmente oscuro que quedan en España se están
viendo inundadas por los fuegos artificiales de los parques eólicos, cuyos destellos
son visibles desde decenas de kilómetros de distancia. Además, han aparecido
multitud de problemas creando importantes daños al medio ambiente, anulando la
visión del cielo estrellado en zonas oscuras y produciendo molestias y
deslumbramientos a personas y conductores que circulan cerca de los parques eólicos.
Detallamos los daños provocados por las luminarias de destellos:
1) Los aerogeneradores se sitúan todos ellos en zonas rústicas y algunos incluso
se encuentran junto a zonas protegidas pertenecientes a la red Natura 2000.
Estas zonas son clasificadas por el Reglamento Técnico de Alumbrado Exterior
de obligado cumplimiento, como zonas E1 y E2, autorizándose como máximo un
1% ó un 5% de flujo lumínico al cielo. Idéntica calificación detentan estas zonas
en las leyes protectoras del medio nocturno de las Comunidades Autónomas de
Baleares, Cataluña, Andalucía, Cantabria, Navarra y Canarias. Sin embargo las
luminarias de destellos lanzan ingentes cantidades de flujo lumínico al cielo.
2) La potencia instalada en luminarias de alta intensidad se acerca a los 20.000 vatios
de potencia por parque. El gasto de esta iluminación, que funciona tanto de día
como de noche, supera los 25.000 euros anuales por parque. Este consumo es una
parte no despreciable de la energía que genera el propio parque eólico, constituyendo
un derroche energético inaceptable.
3) Los destellos de estas luminarias, anulan la visión del cielo estrellado en una zona
de al menos 5 km a un lado y otro de la línea de aerogeneradores, Los destellos son
visibles a más de 70 Km, constituyendo un foco de contaminación lumínica que
incumple gravemente la Ley de la Atmósfera de 2007. Esta luz relampagueante
de elevada intensidad, altera el hábitat de la fauna en general, afectando sobre
todo a la nocturna al eliminar su medio natural.
4) Los destellos de media intensidad, rojos o blancos, producen deslumbramiento a
los conductores que circulan por las carreteras y molestias a los vecinos de zonas
cercanas situadas a pocos kilómetros de los aerogeneradores. Se ha comprobado que
la intensidad de los destellos supera ampliamente los límites de luz molesta
establecidos en el reglamento técnico de alumbrado exterior. Como consecuencia
de ello en estos momentos existen en distintos puntos, riesgo de accidentes de
tráfico debido a los deslumbramientos provocados por los destellos.
5) La seguridad aérea no requiere de la utilización de este tipo de balizamiento.
Ningún avión vuela sin visibilidad a 150 metros de altura del terreno si no va a
aterrizar. Los helicópteros tienen medios propios de iluminación y tampoco suelen
volar sin visibilidad a 100 o 150 metros que es la altura máxima de los
aerogeneradores. Todo esto sin mencionar a los sistemas de radar-terreno que poseen
muchas naves aéreas.
Dado que, hasta la fecha, las empresas del sector eólico se han negado a retirar estas
instalaciones reemplazándolas por las balizas de baja intensidad usadas durante más
de 30 años sin problemas de ningún tipo, las cuáles se han demostrado suficientes
para garantizar la seguridad aérea, el Grupo de Protección del Cielo ha empezado a
denunciar a un buen número de empresas eólicas a las Consejerías de Medio
Ambiente de las Comunidades Autónomas de Aragón, Cataluña, Castilla y León,
Castilla La Mancha, Comunidad Valenciana y Andalucía y a la D.G. de Tráfico por
los problemas de seguridad vial que genera el deslumbramientos en algunas
carreteras.
Se adjuntan algunas denuncias presentadas.
Francisco Pujol.
Presidente del Grupo de Protección del Cielo (G.P.C.)