Como curiosidad, fijaros que traicionera es la hemeroteca en este artículo tan poco laudatorio de Comas con Einstein
https://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1923/03/14/pagina-16/33272891/pdf.htmlComas dice aquí:
“Es evidente que, dentro del terreno «exclusivamente matemático», algo se perpetuará del complicado y sutil trabajo del ilustre profesor Einstein; pero tengo para mí el convencimiento de que la teoría de la relatividad, desde el punto de vista físico, caducará con el tiempo, como caducaron el Arte Magna de Raimundo Lulio y la filosofía alemana materialista del siglo pasado. Sólo prevalecen en las ciencias los conceptos que, teniendo por base la observación de los hechos naturales, estén conformes con la intuición que constituye la norma fundamental de nuestros pensamientos”

Con esto se ve lo canutas que lo debieron pasar muchos científicos en la historia, y concretamente aquí Einstein, hasta ser finalmente reconocidos como lo que eran. Supongo que sería porque, en este caso y entonces, pocos tenían la capacidad de comprender completamente la teoría de la relatividad, y porque había distintos equipos de investigación que estaban volcados en teorías contradictorias entre sí y nadie quería bajarse del burro sin que lo reconocieran.
Luego continúa:
“Después del resultado negativo obtenido con el desplazamiento del espectro del Sol, hecho reconocido por el propio profesor Einstein; después de los resultados dudosos del eclipse de 1919, referentes a la inflexión que sufren los rayos luminosos de las estrellas al pasar próximos al Sol”
Comas escribe esto en 1923, cuando en noviembre de 1922 se anunció que se le concedía el nobel de física del año 1921 por su descubrimiento del fenómeno fotoeléctrico. Y sin embargo fue con ese eclipse solar, al comprobarse que en ese momento se veían estrellas que se encontraban detrás del sol, con el que se reconoció la validez de la idea del espacio curvado por la gravedad que predecía su teoría de la relatividad.
A toro pasado es fácil descubrir fallos y reírse de las meteduras de pata de los personajes insignes, pero también de los errores se aprende.