Hay varios tipos de refrigeración, pasiva (mediante aletines o disipadores) o forzada, con ventiladores, células enfriadoras, líquida, etc...
Pero básicamente lo que hay que saber es que algunas cámaras llevan la refrigeración regulable, el fabricante te dice su máxima capacidad pero dentro de su margen tú puedes ajustar la temperatura que quieras y se mantiene estable.
Por poner un ejemplo, mi cámara es capaz de bajar -27º la temperatura ambiente. Eso quiere decir que en invierno si estoy a 7º voy a poder llegar a -20º, y en verano si estoy a 27º ambientales podré llegar a ponerla a 0º como máximo (no recomiendan hacerlas trabajar a tope)
Como habrás leído, la temperatura del sensor es crucial a la hora de hacer las tomas de calibración, pero como en éstas cámaras vas a poder ajustar a una temperatura estable ya no dependerás (no del todo

) de la temperatura ambiental para hacer las tomas de calibración.
En definitiva: Con una cámara sin regulación de temperatura conviene hacer las tomas de calibración justo después de las tomas de luz para asegurarse que coincida la temperatura ambiental, o tener una medida muy fiable de la temperatura del sensor en el momento de las capturas para poder repetirla en otro momento... Los darks se pueden reescalar pero aún así si has estado haciendo tomas de diez minutos necesitarás al menos quince o veinte darks de la mitad de duración, y eso es tiempo que pierdes de capturar luz, o de recoger y largarte a casa

Y lo peor es que en la siguiente sesión seguramente tendrás que repetir el proceso ya que la temperatura habrá variado.
Con la temperatura regulable basta con fijarla en un punto y realizar todas las tomas de calibración a la misma temperatura, puedes hacerlas al día siguiente tranquilamente en casa o puedes crear unas bibliotecas y guardarlas para reutilizarlas todas las veces que quieras.
Hace más de un año que compré la Atik 460EX, tal como llegó realicé 200 bias a cero grados (para verano) y otros 200 a -10º para invierno. Lo mismo con los darks... desde entonces los utilizo regularmente y no tengo que preocuparme de hacer nuevas tomas de calibarción, simplemente asegurarme de hacer las capturas de luz a una de esas dos temperaturas.
Con los flats es distinto ya que no sirven para calibrar ruidos térmicos o electrónicos sino la forma en que le llega la luz al sensor. Por eso los flats hay que hacerlos cada vez que varíe de alguna forma el tren óptico (cambio de enfoque, de filtros, rotación de la cámara por desmontarla o por lo que sea...). Vamos, que salvo que tengas el equipo fijo en observatorio y no lo toques, los flats hay que renovarlos en cada sesión (pero son tomas cortas y se hacen muy rápido

)
Un saludo.