Muy buenas. Tras largo tiempo que os leía de vez en cuando en la sombra me he decidido a hacerme la cuenta. También porque hace un par de días ví un tema en el que podía aportar -a lo que procederé a continuación- y bueno, como no estaba registrado, pues ya me decidí a ello.
Me llamo Alejandro, 33 castañas. Y como podeis ver ahí al lado, soy de Sevilla.
No soy ni de lejos un aficionado a la astronomía, aunque de siempre como otros temas de ciencia o naturaleza, algo de atención me ha llamado siempre. La verdad es que cada vez que indagué, cómo era el tema de buscar estrellas y sobre todo, claro, pensando en telescopios, pues me parecía algo bastante técnico de lo que había que entender y que no era tan fácil como suele entender tanta gente de poner ahí el canuto con el trípode, apuntar más o menos moviendo un poco y a descubrir cositas. Esto desde bien crío... ¿os suenan aquellos kits que había para críos que si de jardinería, de microscopios...? Pues bien, para unos reyes a mí me cayó un Micronova (microscopio, caldos de cultivos, tortura de algún bichito, etc... xD) y a un vecino, el Telenova. Cuando nos juntamos, hombre, el telescopio dejaría tanto o más que desear mi microscopio, pero ya vi que eso con tan poca cobertura de visión en la lejanía, la imagen invertida, de fácil no tenía nada. De hecho él no pasó de ver la Luna y punto. Vamos que entre eso, y que tampoco tengo un sitio aparente para telescopio, pues es algo que como tantas cosas admiré, pero respetaba por la complejidad que entraña.
Pero un día me dio por investigar por Internet sobre algo tan tonto como desmontar unos prismáticos binoculares. Pues conservo unos que fueron de un abuelo mío a los que tengo cariño, pero que si algo tenían aparte de la justita calidad óptica que tienen (unos Zenit 10x50 de fabricación soviética, de tantos que se podían comprar en Ceuta por ejemplo -que es donde se los compró por capricho-). Y total, que lo que pasa... que encuentras poco que sea sobre algo más parecido a lo que tienes delante, pero te salen cositas relacionadas sobre lo mismo, y acabé por algunos hilos de aquí sobre consultas y debates de binoculares para su uso astronómico -lo cual desconocía por lo dicho y por lo típico desde la publicidad al estereotipo: ver galaxias, estrellas y planetas = telescopio-.
Y claro, desde entonces os visito de cuando en cuando, además de por ello, haberme picado el gusanillo y haberles encontrado un uso más asiduo a estos prismáticos. Aunque de cuando en cuando, pues como digo estoy muy pez en todo lo astronómico. Pero algún ratito me asomo o subo a la terraza cuando el cielo medio acompaña y oye, alguna cosita para sorpresa mía he llegado a ver ya (entre ellas, Júpiter y distinguir uno o dos de sus satélites visibles). Hasta me compré un libro guía de bolsillo -Estrellas y Planetas, de la Editorial Everest- muy práctico, con mucha información y mapas de constelaciones y planetas de todos los meses, quincenas según el hemisferio-. Para ir conociendo algo más de lo que se ve en mi zona, cuándo y más allá de reconocer la Estrella Polar o la ISS (que se llegan a apreciar a simple vista muchas veces), Marte, Venus, Júpiter y poco más (Luna aparte, claro). Ya descubrí que una de las estrellas más brillantes que también se llegan a ver a simple vista es Vega, de la constelación Lira.
Ah sí, los prismáticos los desmonté (prisma no, no me atrevo, que no termino de encontrar si tienen sistema de colimación, y prefiero no liarla). Al menos algo han ganado al poder limpiar un poco los oculares y las dos lentes frontales, que tenían algo de hongo y un poco de empañamiento que yo se lo noté de siempre. Me hacen el apaño, aunque claro, en ciudad hasta parece que recogen demasiada luz. ¡Y pesan un h**** cuando llevas un ratito con ellos a pulso mirando! -estos rusos... xD-. Pero de óptica pues son muy suavitos de imagen, como poco contraste y nitidez sobre todo de día... curiosamente eso para las estrellas no lo achacan tanto, aunque se nota que eso, en ciudad recogen demasiada luz por la contaminación lumínica-.
De hecho compré unos 7x18 que vi baratos -de estos que se remarcan para muchos fabricantes-, muy compactos, casi parecen de juguete. Pero con los que he distinguido mejor estrellas y con más contraste y nitidez desde la terraza -es de lo que pecan los viejos Zenit-. La pega claro, que mira por donde son de los que tienen el filtro naranja en las lentes frontales que para el campo y demás, estupendos, pero que para las estrellas pues digamos que enfría un tanto la imagen y los tonos... ya caerán unos más aparentes con el tiempo (seguramente unos 7x30 o así, menos de 10 aumentos seguro, vaya, que eso sí lo he visto ya con estos compactos, que con 7 u 8 aumentos, es mejor para barrer el cielo viendo constelaciones enteras... y para algo más cerrado si la luz acompaña, pues los 10x50).
No me enrollo más... que un placer.
