Efecto de la precesión sobre la posición relativa del Polo Norte celeste. Éste movimiento de la Tierra posee un ciclo de 25.767 años, afectando la visibilidad y posición de las estrellas a lo largo de milenios (fuente: Wikipedia). 
Metodología de interpretación arqueoastronómica
La arqueoastronomía es un campo interdisciplinar que combina astronomía, arqueología y antropología para interpretar la relación que los antiguos pueblos tenían con el cielo. Para ello, se aplican diversas técnicas científicas que buscan asegurar la validez y rigurosidad de las interpretaciones:
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Simulaciones del cielo pasado: Software especializado (como Stellarium) reproduce en tiempo real la posición y movimiento de las estrellas, el Sol y la Luna, en fechas y lugares arqueológicos específicos. Esto permite comprobar si ciertas estructuras o pinturas se corresponden con fenómenos celestes observables en la época.
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Dataciones arqueológicas: Mediante métodos como el radiocarbono, se establece una cronología fiable para asociar artefactos o sitios con eventos celestes conocidos.
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Análisis estadísticos y geodésicos: Se estudian orientaciones y alineamientos de monumentos y representaciones para determinar si su patrón es casual o intencionado. Se usan instrumentos modernos como teodolitos, GPS y estaciones totales para medir con precisión.
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Contextualización cultural: No basta con encontrar coincidencias astronómicas; se integra la interpretación con elementos antropológicos, mitológicos y etnográficos para comprender el significado cultural real de tales observaciones.
Esta metodología rigurosa evita caer en especulaciones arbitrarias y asegura que las hipótesis sean falsables y basadas en evidencias palpables.
Otras cuevas europeas y mundiales con alusiones astronómicas
Además de las famosas cuevas de Lascaux, existen numerosos yacimientos con arte rupestre que sugieren un profundo conocimiento y representación del cielo por nuestros antepasados. Por ejemplo:
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Altamira (España): con sus impresionantes pinturas paleolíticas podría también contener símbolos astronómicos.
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Chauvet (Francia): sus representaciones animales podrían asociarse a constelaciones y patrones celestes.
- Sitios
africanos y del
mundo: el arte rupestre global refleja patrones que algunos investigadores interpretan como observaciones de ciclos lunares, estrellas o eventos celestes.
Se calcula que Europa alberga más de 900 sitios con arte rupestre prehistórico reconocido, muchos aún por investigar desde la perspectiva arqueoastronómica.

Instrumentos y recursos antiguos para la observación celeste
Antes del desarrollo de calendarios formalizados, nuestros ancestros usaron el cielo nocturno como su reloj natural. Además del ojo atento, usaron herramientas y recursos de observación como:
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Gnomones: simples varas que proyectaban sombra para medir el paso del Sol y marcar los solsticios.
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Alineamientos megalíticos: estructuras como los menhires o cromlechs (ej. en Carnac, Francia) están orientados para señalar ortos y ocaso del Sol o la Luna en fechas clave.
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Arte rupestre: funcionó como “mapa observacional” para registrar eventos celestes y ciclos anuales.
Estos recursos permitieron a las culturas antiguas desarrollar calendarios agrícolas y rituales basados en el movimiento de cuerpos celestes fundamentales para su supervivencia.
